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La isla de La Palma está situada en el sector noroccidental del Archipiélago
Canario, un poco al oeste del meridiano 17 y un poco al norte del paralelo 28.
Forma parte de un grupo de siete islas de soberanía española, ubicado
en pleno Océano Atlántico y a unos 100 kilómetros de la
costa africana.

La posición
geográfica de La Palma es, precisamente,
la razón de su muy afortunado clima (no en vano, la isla se encuentra
a apenas cinco grados del Trópico de Cáncer). Su relativa cercanía
al Sáhara se compensa con la humedad aportada por los vientos alisios,
que soplan del noreste durante la mayor parte del año. La temperatura
media en la isla nunca se aleja de los 20 grados centígrados, con inviernos
templados, veranos suaves y escasas precipitaciones. Hay tantas razones
para venir a La Palma que resulta difícil
resumirlas aquí. La isla
es lo suficientemente generosa en atractivos como para contentar a los amantes
de la naturaleza, del deporte, de la cultura, de la buena mesa, de las compras
y de todo a la vez.
Para empezar,
La Palma cuenta con una naturaleza privilegiada,
que ha merecido su declaración como Reserva Mundial de la Biosfera
de la UNESCO en noviembre de 2002. Un Parque Nacional, 19 espacios naturales
protegidos (que suman el 35% de su superficie), decenas de playas de arena
negra y sus espectaculares paisajes volcánicos dan fe de la importancia
natural de la isla.
Por todo ello,
La Palma es también un lugar privilegiado
para los amantes de la aventura y las actividades deportivas. Por tierra,
mar y aire, la isla es un lugar ideal para los visitantes que quieren
un contacto más estrecho con
el aire libre. Entre las múltiples ofertas de turismo activo hay
sitio para el senderismo, la hípica, el parapente, las bicicletas
de montaña,
el submarinismo y las excursiones marítimas.
Pero la nuestra
es también
una isla de ricas tradiciones culturales, con fiestas centenarias, una
extensa red de museos, una exquisita herencia artesana, un importante
patrimonio arquitectónico
y senderos que han visto pasar los siglos. Para los amantes de las compras,
La Palma ofrece interesantes oportunidades en forma de centros comerciales
abiertos y fiscalidad reducida. Y finalmente, la isla ofrece a sus visitantes
una variada oferta gastronómica, con influencias de la cocina
castellana, portuguesa, criolla e incluso prehispánica.
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